Incertidumbre global de la guerra arancelaria de Trump
Incertidumbre global: la carne y las idas y vueltas de la guerra arancelaria de Trump, en el análisis del Lic. Miguel Gorelik, Director de Valor Carne.

Las nuevas amenazas del presidente de Estados Unidos sumaron tensiones y dudas sobre la marcha del comercio global a partir de agosto. Ya hay impactos en Brasil y pronósticos de un recorte en el crecimiento económico. El Mercosur, frente a la necesidad avanzar con una agenda comercial más activa.

Muy sintéticamente, el 2 de abril pasado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció aranceles adicionales compensatorios para casi todos los países, en lo que llamó el día de la liberación.
La mayoría recibió el mínimo de 10% pero hubo muchos con porcentajes bien mayores, como por ejemplo China, con 34%; la Unión Europea, 20%; Vietnam, 46%; y Camboya, 49%.
Ya habían establecido aranceles del 25% sobre el acero y el aluminio, inclusive para sus socios y vecinos de T-MEC (USMCA en sus siglas en inglés).
En pocos días, las repercusiones fueron enormes, entre ellas, las bolsas mundiales cayeron un 20%.
Por lo que una semana después, el 9 de abril resolvió suspender la medida por 90 días, amenazando a todos los países a celebrar acuerdos comerciales para evitarlo.
Se hicieron numerosas negociaciones pero, como era previsible, sólo se lograron cerrar en un par de casos, uno de ellos con Gran Bretaña, el primero.
Un día antes del 9 de julio que era el plazo de cierre de la suspensión, volvió a dar una prórroga unilateral hasta el 1º de agosto, sin privarse de mandar cartas a 22 países informando que a partir de esta fecha iban a tener determinados aranceles, en general superiores al 25%.
El caso de Brasil fue el más sonado porque su tasa iba a ser del 50%, la más alta de todas. No se sabe si era el total o si era adicional a las preexistentes.
Además, un punto curioso era que, más allá de las cuestiones comerciales, justificó la decisión en lo que llamó un trato injusto -caza de brujas fue la expresión- en el juicio que se le sigue a Bolsonaro por intento de golpe de estado.
La pausa del 9 de abril rigió para casi todo el mundo, sin contar algunos productos en particular.
La excepción fue China que, como retalió, se armó una escalada que llevó a los aranceles recíprocos, entre las dos principales potencias, por encima del 130 y del 150%. Esto y la desaparición del comercio son sinónimos. Finalmente se llegó a una tregua y los aranceles bajaron a niveles de 30%.
El caso de la carne vacuna es muy ejemplificador. En los 15 meses de enero de 2024 a marzo de 2025 EE.UU. exportó carne vacuna a China a un promedio muy parejo de 13 mil t por mes; en abril bajó a menos de 5 mil y en mayo a menos de 1.500 t.
La situación de Brasil.
Desde el otro lado, Brasil exportó a EE.UU. 156 mil t de carne en el primer semestre, 132% de aumento interanual. El líder global, que no tiene cuota propia, tiene derecho a usar una cuota para terceros países, virtualmente libre de aranceles, de 65 mil t por año, que se agotó en los primeros días de enero.
Es decir, la mayoría de sus ventas se hizo fuera de cuota, por lo que tuvo que pagar el 26,4% de arancel más el 10% adicional. Si ahora eso se fuera al 50% o, peor aún, al 86,4% sumando todo, porque no está claro el alcance de la carta de EE.UU., claramente quedaría fuera del mercado.
Esta semana la industria brasileña informó que hay 30 mil t de carne, en puertos o en alta mar cuyo destino tiene la mayor incertidumbre. Además, bajó fuerte el precio del ganado en Brasil a causa de esto.
Mientras tanto el mercado estadounidense ya venía recalentado, con precios récord históricos para la hacienda y para la carne, a lo que se suman cierres repetidos de la frontera para ganado mexicano por cuestiones sanitarias. México exporta un millón de cabezas por año, fundamentalmente para engorde.
La incertidumbre mundial es enorme y eso pesa en las decisiones empresarias.
Fuera de los ejemplos brindados no hay repercusiones específicas en el mercado de la carne. Sus valores siguen creciendo hasta ahora.
Pero la mayoría de los organismos mundiales y de los especialistas prevén un recorte en las previsiones de crecimiento económico. Así como un aumento en la tasa de inflación en EE.UU. aunque mostró bastante resiliencia hasta ahora.
No obstante, el dato de junio fue de una inflación anual de 2,7%, más alta que el 2,4% hasta mayo. Y la inflación subyacente (core inflation) que no toma en cuenta energía ni bienes estacionales fue de 2,9%. Esto que, desde la óptica argentina puede ser un dato menor, tiene gran importancia.
Este crecimiento dificulta el objetivo de bajar la tasa de interés, tema que enfrenta al presidente con el titular de la Fed.
Además, la reciente ley presupuestaria aprobada genera un déficit publico enorme que cuestiona la capacidad de Estados Unidos de honrar sus deudas.
Sería completamente temerario tratar de imaginar qué puede pasar a partir del 1º de agosto. Las marchas y contramarchas ya incurridas llaman a prudencia.
Pero si no hubiera un cambio importante en todas estas iniciativas, el mundo puede entrar en una situación económica delicada. Y esto sin contar el desenvolvimiento de los conflictos bélicos en curso.
Se trata de una situación de gran incerteza.
La parte llena del vaso es que el Mercosur debería aprovechar para avanzar e iniciar la mayor cantidad posible de acuerdos comerciales, dada la general desconfianza creada sobre el mercado estadounidense.
Mientras tanto, tratemos de aprovechar los buenos precios vigentes para la carne.
Incertidumbre global de la guerra arancelaria de Trump.
Por Lic. Miguel Gorelik, Director de Valor Carne

Mi nombre es Gastón Aldabe, integrante de Palenque Agropecuario un programa con 58 años en el aire, Conductor de Radio y TV en el departamento de Tacuarembò, dedicado específicamente a la información agropecuaria desde el año 2003, egresado como periodista del Instituto Profesional de Enseñanza Periodística de Montevideo Uruguay