Palenque Rural: antes sequía ahora inundaciones
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El Editorial: El exceso de lluvias ya está haciendo su trabajo.
Todos sabemos que los extremos son malos; todos nos acordamos de la sequía pasada de tres años y sus consecuencias, pero ahora hay que hablar de los días y días de lluvias que tenemos en este momento.
Ahora, evidentemente, sucede todo lo contrario a aquella sequía: el fenómeno de «El Niño», días sin sol y agua todos los días, afecta al campo y la ciudad; al habitante de la ciudad y al que trabaja en el campo. Las consecuencias serán seguramente nefastas: las crecientes, las inundaciones, los pasos cortados, las calles anegadas, los caminos rurales intransitables, los barrios inundados y gente fuera de su casa perdiendo todo, o casi todo.
Sufre el campo y sufre la ciudad. No se pueden sacar los ganados; las ovejas –enemigas del agua– sufren con sus corderos muertos y vellones que pierden calidad. Los cultivos, ni que hablar: los productores de arroz están complicados, así como los cultivos de colza y los de invierno. La próxima plantación del maíz también tiene un comienzo imprevisible y los sojeros esperan a ver cómo seguirá el tiempo. Los agricultores, en definitiva, ya cascoteados por el año pasado, miran quizás un poco más a la ganadería como un punto de salvación.
Además, tenemos que acordarnos de los horticultores que sufren con el exceso de agua; los apicultores también; los tamberos con el barro hasta la rodilla y los encierros con problemas de piso debido a los excesos de precipitaciones.
Agua, agua y agua. Crecientes, inundaciones y consecuencias que seguramente serán importantes para el campo y la ciudad. «Calle mojada, caja vacía», dicen algunos comerciantes. Pero hay que meter con esperanza; todos nos tenemos que unir y remar juntos, tanto la ciudad como el campo, tanto las autoridades como el pueblo; ayudar a los que tienen mayores dificultades, a los que tienen sus casas inundadas, y no olvidarnos de que la vida es un círculo, porque tanto estamos arriba como estamos abajo.
Las autoridades deben trabajar con respuestas rápidas, eficientes y efectivas. No compremos salvavidas cuando el agua ya nos llegó al cuello.
Escribimos estas líneas mencionando lo que está sucediendo, hablando de la realidad, de las dificultades y de los caminos intransitables, pero pidiendo que, con inteligencia, capacidad, coraje y solidaridad, podamos salir de este momento difícil. Uruguay no puede seguir siendo un país de respuestas; en algún momento tiene que ser un país de propuestas.
Escribe: Miguel Ángel Aldabe.
La foto que se mira: Sandía a la venta en un mercado español en Albalat dels Sorells, Valencia . Con fecha y hora de envasado, y advertencia sobre plazo para consumir. Sandía chica, el corte pesa 2,514 kg, y se vende € 2,64 (al cambio de hoy, $U 49,22 el kilo).

El dicho del Palencucho: «Tenemos dos vidas, la segunda cuando nos damos cuenta que tenemos solo una». Filósofo. El Palencucho.
El Palenque Rural: antes sequía ahora inundaciones. Ver edición anterior.

Mi nombre es Gastón Aldabe, integrante de Palenque Agropecuario un programa con 58 años en el aire, Conductor de Radio y TV en el departamento de Tacuarembò, dedicado específicamente a la información agropecuaria desde el año 2003, egresado como periodista del Instituto Profesional de Enseñanza Periodística de Montevideo Uruguay